Tecnología

Ingenieros del MIT diseñan robot nadador impulsado por células musculares vivas.

La tecnología podría utilizarse para tareas como explorar entornos frágiles o realizar microcirugías, según los investigadores.

EUA 01 Octubre de 2026.– Ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han construido un pequeño robot capaz de nadar, impulsado por células musculares vivas en lugar de un motor tradicional. Según los investigadores, esta tecnología podría utilizarse para tareas como explorar entornos frágiles o realizar microcirugías.

Datos clave

Un robot delgado como una hoja de papel, desarrollado por científicos del MIT y construido con células musculares vivas diseñadas para responder a destellos de luz, fue capaz de nadar a través de un laberinto, según MIT News.

El robot tiene aproximadamente la longitud y el ancho de un chicle y está recubierto por una capa de células musculares más delgada que un cabello. Los investigadores señalaron que se trata del primer ejemplo de un robot bidimensional y delgado capaz de desplazarse por sí mismo.

Los investigadores publicaron esta semana un estudio en la revista Advanced Functional Materials, en el que descubrieron que el robot podía atravesar el laberinto a una velocidad equivalente a cuatro veces la longitud de su cuerpo por minuto. Ritu Raman, autora principal y profesora asociada de ingeniería mecánica, dijo que esto indica que el robot es «bastante fuerte» para su tamaño.

Raman explicó a MIT News que la mayoría de los robots biohíbridos —que combinan tejido vivo con componentes electrónicos u otros materiales sintéticos— son «voluminosos» y requieren millones de células. Esto sugiere que el robot biohíbrido desarrollado por su equipo podría ser más barato de fabricar y quizá desplazarse de manera más eficiente.

Qué se debe observar

Raman dijo a MIT News que el próximo objetivo de los investigadores es «optimizar el diseño del cuerpo para permitir una natación más rápida».

Incluso a una velocidad más lenta, Raman señaló que el robot podría utilizarse para realizar tareas de monitoreo ambiental en entornos acuáticos.

En el futuro, robots impulsados por células musculares podrían ser capaces de realizar «trabajos delicados, como explorar entornos demasiado frágiles o impredecibles para los dispositivos convencionales», afirmó Raman, debido a que el tejido muscular es «blando, responde a su entorno y puede repararse por sí mismo».

En el estudio, los investigadores escribieron que la tecnología biohíbrida podría llegar a utilizarse en el futuro para aplicaciones que van «desde la microcirugía de precisión hasta la exploración no tripulada».

Antecedentes clave

El año pasado, el laboratorio de Raman desarrolló lo que ella denominó el «primer robot impulsado por músculo esquelético capaz de generar fuerza en más de una dirección».

Los investigadores utilizaron un disco de gel con diminutos surcos microscópicos y posteriormente depositaron células vivas sobre él. Las células crecieron y formaron una capa delgada sobre la superficie del gel. Cuando eran estimuladas con luz, las células se movían en múltiples direcciones.

«La gente no había visto antes esta arquitectura muscular diseñada desde cero», dijo Raman a MIT News.

Sin embargo, los movimientos eran «diminutos», explicó Raman. En la nueva investigación, su equipo buscó maximizar esos movimientos y generar suficiente fuerza para desplazar un pequeño robot.

Para desarrollar el robot nadador, el equipo de Raman experimentó utilizando metacrilato de gelatina (GelMA) en lugar de fibrina como superficie de gel. Descubrieron que este material ayudaba a que los músculos crecieran con una mejor alineación y produjeran más fuerza.

«Queríamos optimizar todos estos parámetros para favorecer el crecimiento y funcionamiento de las células musculares vivas», dijo Raman.

Por: Conor Murray 

Este artículo se publicó originalmente en Forbes US

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