Gimnasio de Monterrey expulsa a agresor de guardia en Santa Catarina.
El gimnasio lanzó un comunicado en sus redes sociales tras lo ocurrido.

Monterrey 12 Marzo de 2026.- Después de los actos violentos que un hombre realizó en contra de un guardia de seguridad del municipio de Santa Catarina, el negocio Smokin Fist se pronunció en sus redes sociales.
Fue mediante un comunicado en su cuenta de Instagram que el gimnasio de boxeo ubicado en Monterrey, rechazó lo ocurrido.
«En relación con los hechos recientes difundidos en medios de comunicación y redes sociales, Smokin Fist informa que la persona involucrada ya no forma parte de nuestra comunidad ni representa a nuestro gimnasio en ninguna capacidad. Es importante señalar que desde hace algunas semanas esta persona ya había mostrado conductas contrarias a los valores y reglamentos internos del gimnasio, por lo que su situación ya se encontraba bajo revisión.
«En Smokin Fist promovemos el boxeo como una disciplina basada en el respeto, la disciplina, el autocontrol y los valores deportivos, y rechazamos categóricamente cualquier acto de violencia fuera del contexto deportivo. Los hechos ocurridos no reflejan los principios ni la filosofía de nuestra institución, por lo que hemos tomado la decisión inmediata de expulsar definitivamente a esta persona de nuestras instalaciones. Reiteramos nuestro compromiso con la formación deportiva responsable y con mantener un ambiente seguro y respetuoso para todos nuestros atletas, miembros y la comunidad», se lee en el texto.
¿Por qué fue expulsado del gimnasio?
Ayer miércoles un guardia de seguridad privada fue agredido por un hombre en una caseta de acceso a una colonia ubicada en el sector de Valle Poniente, en el municipio de Santa Catarina. El incidente quedó registrado en cámaras de vigilancia y posteriormente comenzó a circular en redes sociales.
De acuerdo con las imágenes difundidas, el altercado ocurrió cuando el vigilante tomó una fotografía a un automóvil que ingresaba al fraccionamiento, lo que provocó el enojo del conductor.
En el video se observa al agresor acercarse al trabajador para reclamarle por la imagen captada. Durante la discusión, el hombre le arrebata una tableta electrónica al guardia y comienza a insultarlo mientras le reprocha que se haya aproximado demasiado para tomar la fotografía.
La víctima intenta mantener la calma y le advierte que todo está siendo grabadopor una cámara de seguridad instalada en la caseta. Sin embargo, el agresor responde con una actitud desafiante y minimiza la advertencia.
En la grabación también se escucha al hombre cuestionar si la cámara realmente tendría alguna consecuencia por lo ocurrido.
Segundos después, el agresor lanza varios golpes directos al rostro del vigilante, quien permanece en su puesto mientras otra persona que se encuentra cerca intenta intervenir para detener la agresión y pedirle que se tranquilice.
