Gigantes de chips taiwaneses prometen 250,000 mdd de inversión en EU.
Washington a cambio limitará sus aranceles a la economía de la isla al 15%, frente al 20% actual; EU busca ser un centro global de tecnología de próxima generación.

EUA 19 Enero de 2026.- Estados Unidos y Taiwán alcanzaron un acuerdo comercial por el que los gigantes de semiconductores de la isla se comprometen a invertir 250,000 millones de dólares en el país norteamericano y Washington limitará sus aranceles a esa economía al 15%, frente al 20% actual.
Taiwán, por su parte, facilitará la inversión estadounidense en sus sectores de semiconductores, inteligencia artificial, tecnología de defensa, telecomunicaciones y biotecnología, con el objetivo de ampliar el acceso al mercado para las empresas de EU, profundizar la colaboración tecnológica y fortalecer el liderazgo estadounidense en industrias críticas y emergentes, según el Departamento de Comercio.
Según el pacto, las compañías taiwanesas podrán importar hasta 2.5 veces su capacidad de producción sin pagar los derechos de la Sección 232 durante el periodo aprobado, y una vez terminadas las fábricas podrán importar hasta 1.5 veces su capacidad.
Asimismo, las autopartes, la madera y productos relacionados procedentes de Taiwán no estarán sujetos a gravámenes superiores al 15%.
“Acaban de comprar cientos de acres adyacentes a su propiedad. Los dejaré proceder con su junta y les daré tiempo”, indicó Lutnick.
El funcionario agregó que las empresas de chips con sede en Taiwán que no fabrican en Estados Unidos probablemente enfrentarán un arancel del 100%, y que el propósito del Gobierno de Donald Trump es trasladar al país norteamericano el 40% de la cadena de suministro de semiconductores taiwanesa.
De acuerdo con el comunicado, los semiconductores son vitales para la fortaleza industrial, tecnológica y militar de Estados Unidos, pero durante mucho tiempo el país dependió de fabricantes extranjeros y de cadenas de suministro globales frágiles.
La Administración Trump se ha comprometido a revertir esta tendencia, pero los expertos advierten que replicar la capacidad de fabricación de Taiwán —isla que China reclama— no será sencillo, dado que cuenta con décadas de experiencia, una mano de obra altamente especializada y un ecosistema completo de proveedores y logística que permite mantener elevados niveles de eficiencia.
