OMS advierte sobre los “falsos reclamos” del cigarrillo electrónico y pide su regulación.
La OMS apuntó que no hay pruebas de que el cigarrillo electrónico beneficie a la salud pública y sí crecientes pruebas de sus perjuicios.

EFE 12 Noviembre de 2025.- Nuevos productos de la industria tabaquera como el cigarrillo electrónico usan “falsos reclamos” para extender su uso, como el de que son menos perjudiciales, aseguró el máximo responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a pocos días de que se inicie la conferencia bienal de los países firmantes de la convención antitabaco.
Seamos claros, las empresas que fabrican estas productos no lo hacen movidas por el control del tabaco o la reducción de daños a la salud, sino por los beneficios de sus accionistas”, destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en rueda de prensa.
Aunque a menudo se promociona al cigarrillo electrónico como alternativa má “segura” al tabaco convencional, pero “no hay evidencias de que beneficien a la salud pública y sí crecientes pruebas de sus perjuicios”, destacó Tedros.
Tedros advirtió de los “intentos de la industria tabaquera de infiltrarse” en las reuniones y “minar su trabajo”.
Este miércoles, como preparación para esos encuentros, la OMS publica un resumen de su posición con respecto a los cigarrillos electrónicos, los parches de nicotina y otros productos alternativos que la industria ha desarrollado para intentar compensar la caída del consumo de tabaco convencional.
Recordó que hay países donde incluso esos productos están prohibidos y señaló que en todos los lugares “deberían aplicarse controles en sabores, envases y publicidad”, ya que con ellos los productores apuntan a los más jóvenes.
Mensajes en redes sociales populares entre las nuevas generaciones y productos de vivos colores, a veces con sabores “afrutados” o dulces, parecen dirigidos a niños y adolescentes, advierten los expertos de la agencia sanitaria de la OMS.
El jefe de la Unidad de Legislación sobre Salud Pública, Benn McGrady, recordó que al menos 15 millones de menores consumen cigarrillos electrónicos en el mundo y que en algunos países las tasas de uso entre esas nuevas generaciones son nueve veces superiores a las de los adultos.
“Es esencial asegurarse de que estos productos no nos conduzcan a una nueva generación de adictos al tabaco y a la nicotina”, alertó McGrady.
